miércoles, 7 de septiembre de 2011

COMPETENCIA DEL MES

Influencia: Acción de persuadir o influenciar a los demás a fin de obtener acuerdo o apoyo a sus ideas.

Comportamientos observables:

  • Reconoce el efecto que pueden tener sus ideas y acciones en los demás.
  • Persuade a su audiencia de la funcionalidad de una idea.
  • Genera entusiasmo en otros para realizar alguna acción.
  • Ganarse el apoyo de los demás para llevar a cabo una propuesta.
  • Convencer a los demás de las ventajas de tomar un rumbo sobre otro.
  • Comprende los puntos de vista que difieren del suyo a fin de ofrecer soluciones que resuelvan situaciones difíciles
·      Habilidad para presentar las ideas en una manera convincente y de ganar la aceptación de otros.

·     Apela a la razón o intereses personales para persuadir.

·    Adapta su presentación al tipo de su audiencia. 

martes, 6 de septiembre de 2011

CONVIERTE TU VULNERABILIDAD EMOCIONAL EN FORTALEZA PARTE 2

Por Bertha Vasconcelos ©
Derechos Reservados © Bertha Vasconcelos
Prohibida su repoducción parcial o total sin permiso del autor

¿Te sientes herida con facilidad? ¿No te gusta estar con gente que no comparte todas tus opiniones? ¿Pierdes los estribos cuando un ser querido olvida una fecha que para ti es importante? ¿Esperas que los demás actúen como tu desearías? ¿Te sientes culpable por decir no? ¿La gente no respeta tus límites? ¿Sientes que has sufrido demasiado?

En la primera parte de este artículo publicado en el mes de agosto, mencionamos que el enfoque cognitivo conductual nos explica que los seres humanos desarrollamos creencias sobre el mundo, las relaciones y las personas. Algunas creencias son erróneas porque impiden nuestra completa realización. Estas creencias o ideas irracionales las desarrollamos mientras crecíamos, ya que se han transmitido de generación a generación. Los hombres también las tienen, no son exclusivas de las mujeres. Otros factores que obstaculizan nuestra plenitud, son las distorsiones en nuestra forma de pensar, las cuales a su vez, originan sentimientos de inseguridad, depresión, ansiedad, culpa, vergüenza, etc.
Cuando las personas identifican y cambian sus creencias erróneas elevan su autoestima, y se sentirán más capaces de lograr su felicidad y metas. Así mismo, al conocerse y estar consciente de estos patrones, el autosabotaje disminuye considerablemente o desaparece.
Existen otros factores, como distorsiones en el pensamiento que ocasionan que exageremos nuestros pensamientos y opiniones, por lo que decimos que la persona está dramatizando o  catastrofizando.  La próxima ocasión que te sientas mal, pregúntate y responde honestamente: ¿Estoy catastrofizando?
El problema radica en que nuestra valía personal está dependiendo de factores externos, y esto definitivamente hiere el ser interno. La salud psicológica depende de que nos aceptemos a nosotros mismos en todos aspectos.

¿Cómo fortalecerse emocionalmente?
El éxito y bienestar son producto de nuestra salud psicológica. Por ello, las personas, en especial las mujeres, necesitamos fortalecernos emocionalmente. Podemos empezar por cambiar aquellas creencias irracionales y actitudes erróneas que están deteniendo nuestro progreso personal y económico.
A continuación encontrarás sugerencias para lograrlo:
1.      Reconocer que tienes creencias y actitudes erróneas que están impidiendo tu completa realización.
2.      Aceptarte completamente, incluyendo lo que no te gusta de ti misma.
3.      Redefinir tus límites psicológicos en todas tus relaciones, comenzando con tu familia.
4.      Ser asertiva, decir no sin sentirte culpable y respetando tus derechos como los de los demás.
5.      Pensar en ti misma sin sentirte egoísta.
6.      Validarte y respetar tus propias necesidades.
7.      Escucharte y seguir tu intuición o deseos.
8.      Dejar de depender de la aprobación y admiración de los demás, y dártelos tu misma.
9.      Practicar la flexibilidad en todos los ámbitos de tu vida y en tus relaciones.
10.   Desarrollar empatía y tolerancia hacia los demás.
11.   Dejar el papel de víctima y ser proactiva.
12.   Manejar tus emociones, y no que ellas te manejen.  
Si no has logrado realizar tus sueños, si te sientes insatisfecha con tu vida en general, ya te diste cuenta de un patrón repetitivo y no mejoras a pesar de tus mejores intenciones, la Terapia Cognitiva Conductual puede ayudarte más rápidamente que de hacerlo sola, a fortalecerte interiormente y eliminar los bloqueos que te están impidiendo realizarte plenamente, incluyendo a nivel económico. En ocasiones, se requiere psicoterapia para liberar el potencial de la persona y que despliegue sus talentos a fin de vivir una vida más plena. Una persona es más sana mentalmente cuando busca ayuda profesional, que aquél que niega que pudiera necesitarla y piensa que son los demás quienes deberían buscarla.
Derechos reservados © Bertha García Vasconcelos. Prohibida su reproducción sin mencionar al autor y el link de este blog. 

martes, 2 de agosto de 2011

CONVIERTE TU VULNERABILIDAD EMOCIONAL EN FORTALEZA PARTE 1

Por Bertha Vasconcelos
Todos los Derechos Reservados  © Bertha García Vasconcelos
Prohibida su reproducción parcial o total por cualquier medio
www.psicologiaycoaching.com

¿Pospones con frecuencia tus visitas al médico? ¿Olvidas o no acudes a los asuntos que te interesan? ¿La mayoría de las personas no respetan tu espacio ni tiempo personal?  ¿Tienes la arraigada costumbre de anteponer las necesidades de los demás a las tuyas?
Este tema es muy amplio, así que trataré de sintetizar en este espacio lo relevante del tema. La violencia física y/o emocional recibido por los padres, que se manifiesta como negligencia, sobreprotección, perfeccionismo, hostilidad, exceso de atención, hostilidad, burlas, amenzas, entre otras conductas, promueven el desarrollo de actitudes y conductas que impiden que a la larga las personas logren sus sueños y liberen todo su potencial. Las víctimas de abuso psicológico viven con un miedo interior profundo del cual difícilmente se dan cuenta, y al percatarse de éste se les dificulta también el reconocerlo. Es un poco como vivir con el temor constante, medio inconsciente, a ser regañado o desaprobado. Según la Terapia Cognitivo Conductual, se desarrollan creencias irracionales sobre el mundo, las relaciones y las personas que impedirán su completa realización, porque provocan distorsiones en la forma de pensar y como consecuencia se les dificultará un manejo apropiado de sus emociones. Su conducta estará permeada de altibajos emocionales y no podrán llegar tan alto como son capaces de hacerlo.
En especial, las mujeres somos más vulnerables debido a los patrones estructurales del patriarcado que obligaron a la mujer a someterse a las normas de una cultura donde el varón ha sido y es el sujeto dominante, y la mujer, el objeto sometido. La dicotomía sujeto-objeto hace a una civilización violenta porque hay dominador-dominado. Por ende la violencia emocional es parte inherente a una sociedad patriarcal que ha tiranizado a las mujeres, a los niños, etc. Desde hace siglos, la identidad de una mujer se ha definido por su relación de pareja y su condición de madre, y si por alguna razón, pierde algo de lo anterior, se encuentra perdida mientras reencuentra su identidad como ser humano. Esto provoca que se nos dificulte poner límites sanos a los demás. Terminamos cediendo o imponiendo. También ocasiona que nos paralicemos ante situaciones estresantes, que generan ansiedad. Al ser devaluadas, las mujeres nos hemos devaluado a nosotras mismas, por lo que no nos sentimos merecedoras de alcanzar más en todos aspectos o instamos que el otro sea el que logre más (pero no nosotras mismas). Culturalmente, la costumbre ha dictado que la mujer pase de ser niña directamente a ser madre, y no desarrolla un sentido de independencia y autonomía que la lleve a conocerse, primero como ser humano, después como mujer, posteriormente como esposa, y así más adelante, como madre. Como mujer, se hace imperante forjarse una identidad propia para saber quién eres, que quieres y hacia dónde vas. Bien dijo Simmone de Beauviour: “La mujer se hace no nace”.

Creencias y actitudes inapropiadas aprendidas que impiden el bienestar psicológico y económico:
Los investigadores cognitivo-conductuales han identificado una serie de creencias y actitudes aprendidas que obstaculizan que una persona pueda desarrollarse como un adulto completo. Estas fueron incorporadas durante la infancia - y en el trayecto de su vida – y forman parte de su sistema de creencias, sin estar plenamente conscientes de ellas. Cuando las personas las identifican en sí mismas y las sustituyen por otras más funcionales, podrán manejar mejor sus emociones y comportamiento. Algunas de ellas son las siguientes:
Prerrogativa.- Siente que merece un trato especial por parte de los demás.
Necesidad de aprobación.- La persona espera que los demás le brinden aprobación, en lugar de dársela ella misma.
Necesidad de atención.- Busca  constantemente la atención de otros.
Necesidad de admiración y obtener éxitos.- Necesita sentirse admirados y reconocidos por sus talentos y logros.
Responsabilidad de cuidar de los demás.- La persona siente que debe cuidar a los que la rodean.
Perfeccionismo.- Tienen que ser perfectas, no se permiten errores ni nada que sea menos que perfecto.  
El próximo mes, daré algunas recomendaciones para fortalecerse emocionalmente como mujer y ser humano.
Derechos reservados © Bertha García Vasconcelos. Prohibida su reproducción sin mencionar al autor y el link de este blog.

lunes, 25 de julio de 2011

FRASE DEL MES

El que mira hacia afuera duerme
el que mira hacia adentro despierta
Carl Jung

COMPETENCIA DEL MES

Empatía.- Entender a los demás, percibir sus sentimientos y considerar los valores y bienestar de todos los involucrados.

Comportamientos observables:

  • Habilidad para escuchar a los demás sin interrumpir para hablar de uno mismo.
  • Comprender los sentimientos y preocupaciones no verbales de sus interlocutores.
  • Demostrar un trato amable y entusiasta en sus relaciones interpersonales.
  • Mostrar respeto hacia los diversos puntos de vista y opniones.
  • Promover la libre expresión de diversas opiniones y perspectivas.
  • Demostrar interés por las personas, sus pensamientos y emociones.
  • Mostrar compasión y flexibilidad ante los errores ajenos.

VIOLENCIA EMOCIONAL

Todos los Derechos Reservados  © Bertha García Vasconcelos
Prohibida su reproducción parcial o total por cualquier medio

Por Bertha García asconcelos

Una problemática universal y una violación más generalizada a los derechos humanos es la violencia contra la mujer, ya que una de cada tres mujeres sufrirá alguna forma de violencia en su vida convirtiéndose en una epidemia que devasta vidas. Divide comunidades e impide el desarrollo, y a pesar de las magnitud del problema, en su mayor parte sigue sin reconocerse (UNIFEM, 2007). El problema se agrava en ambientes industrializados al representar un problema de salud pública que genera trastornos mentales y enfermedades de diversa índole en las mujeres que son víctimas de este problema.

La violencia física es la forma más reconocida, sin embargo, el abuso psicológico, puede considerarse en muchos casos, la antesala del abuso físico. La violencia emocional es casi imperceptible, hasta alentada en algunas sociedades y culturas. Se permite que los padres y esposos griten, amenacen, intimiden, controlen y hieran emocionalmente a sus hijos/hijas y esposas.  

Los niños y las mujeres pueden ser no golpeadas físicamente, pero sí pueden serlo emocionalmente de tal manera que dejan heridas profundas que repercuten más tarde en la formación de las relaciones futuras con sus parejas, hijos, jefes o compañeros de trabajo. Se ha observado que cuando un niño o una mujer ha sido víctima de violencia emocional, a la larga desarrollan estados de ánimo depresivos, visión negativa hacia la vida, sistemas inmunológicos deprimidos, creencias irracionales, pérdida de confianza en sí mismos, y temor ante personas o situaciones que les recuerden el daño emocional del pasado.

Definición de Violencia Psicológica

En su tesis sobre violencia psicológica, Xochimitl (2004) la define como una conducta consistente de actos u omisiones reiteradas y cuyas formas de expresión pueden ser: prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, amenazas, actitudes devaluatorias, de abandono y que provoquen en quien las recibe, deterioro, disminución o afectación a su estructura de personalidad.  

Basándose en estudios previos, O´Hearn y Davis (1997) definen conceptualmente al abuso emocional como aquellas conductas, que no involucran daño o fuerza física, que sirven para reducir el estatus de la víctima y hacen que la víctima se rinda fácilmente al controlador. Señalan que es necesario distinguirlo de las ocasionales explosiones de ira que se pueden atribuidos a estados emocionales temporales y no al carácter del individuo. Conceptualmente, el abuso emocional es una acción intencional, que resulta exitoso si reduce el autoconcepto y autoestima de la víctima.  La lista de estas conductas incluye humillación, degradación, amenazas de abandono y daño físico, ridiculizar.

La Violencia Emocional hacia la Mujer por su Pareja

En un inicio se contempló dentro del contexto del abuso físico, sin embargo, se le ha considerado un tema por separado. Se le ha llamado “abuso no físico, agresión psicológica, agresión verbal, abuso emocional, conductas de control, conductas competitivas o abuso psicológico” (Marshall, 1996), y se considera diferente al abuso físico.

A pesar de lo generalizado que está el abuso psicológico en los países latinos, puede no ser detectado o bien es negado por parte de la mujer que es victimizada, entre otras razones, porque no estaba considerado como delito, hasta apenas hace algunos años (por ejemplo en México). Otra causa se debe a los roles tradicionales estereotipados, donde el hombre ejerce dominancia, caracterizada por celotipia, control, insultos y gritos, factor fundamental del abuso psicológico, por lo que la mujer tiende a someterse y aceptar esta conducta hacia ella como parte del rol de género en su país o cultura. Muchas mujeres, a pesar de sentirse heridas ante las palabras o gestos hostiles e irónicos de sus padres y parejas, mantienen una actitud de sometimiento ante ellos, y no se atreven a contemplar otras opciones de vida o nuevas alternativas que les generen mayor bienestar psicológico y emocional. 

Conforme el abuso se incrementa, la mujer va perdiendo un autoconcepto positivo, autoestima, seguridad, y comienza a sentir depresión y ansiedad, las cuales  usualmente son acompañadas por enfermedades o dolencias físicas que provocan aislamiento social, calidad de vida pobre, generando costos sociales y económicos.

O´Leary, Malone y Tyree (1994) encontraron que la presencia temprana de abuso psicológico tiende a resultar en abuso físico dentro de los primeros años de matrimonio.

La mayoría de las mujeres abusadas físicamente que han participado en estudios anteriores reportaron que el abuso psicológico fue una experiencia más negativa que el abuso físico mismo. En otro estudio se encontró que las mujeres abusadas físicamente tienen un perfil diferente que las que son abusadas verbalmente. Las mujeres que han sido abusadas físicamente tienen menor escolaridad, temprana maternidad y no usaron método anticonceptivo en su última relación sexual.

Si bien el consenso acerca de que el abuso psicológico es dañino a nivel emocional, los autores no se han puesto de acuerdo respecto a una definición de abuso psicológico por lo que hace difícil su medición. Las definiciones actuales incluyen actos como la dominancia, control, aislar, ridiculizar, humillar, devaluar, amenazas de violencia y hacia la integridad física. La dominancia es un aspecto primario por que involucra actos de poder que sirven de base para iniciar y mantener violencia física. Se ha encontrado que el abuso psicológico deteriora las relaciones, tanto en mujeres con alta estima como con baja estima. Marshall (1999) sugiere que el aspecto más importante del abuso psicológico es la habilidad de usar como arma, el conocimiento íntimo de las debilidades o fortalezas de la mujer. Otros estudios apoyan este hallazgo al encontrar que hay conductas como el ridiculizar o criticar como otras formas del abuso psicológico, y que son independientes de las conductas de dominancia.


Follingstad y DeHart (2000) revisaron los actos considerados como abuso psicológico de la investigación existente al respecto a fin de conceptualizarlo y medirlo; establecieron 12 categorías del abuso psicológico:

1.               Amenazas a la salud física.
2.               Desestabilizar la percepción de la realidad de la mujer.
3.               Aislamiento, restricción o monopolización de la movilidad, información o actividad social.
4.               Tratar a la mujer como si fuese inferior, humillación/degradación.
5.               Abuso verbal/crítica.
6.               Celos/sospechas.
7.               Intimidación y/o acoso.
8.               Uso del privilegio del género masculino y/o de roles rígidos de género.
9.               Abuso económico.
10.            Control de la conducta de la mujer.
11.            Chantaje emocional o sexual.
12.            Fracaso en cubrir las expectativas del rol.
  
Marshall (1999) diferencia actos obvios de otros actos que son más sutiles. Considera actos obvios a la dominancia, amenazas o la agresión verbal, mientras que los actos sutiles son más difíciles de observar y valorar el grado del daño, por lo que la mujer tiene más dificultad en describir sus emociones y el acto en sí mismo como perjudicial. Estos actos más sutiles tienen el potencial de dañar la autoestima, que la mujer llegue a dudar de sí misma y se cuestione el grado de daño provocado por el acto.   

Las mujeres en relaciones de abuso físico reportan que el abuso psicológico fue de mayor impacto negativo que el físico, el cual puede interferir en su apreciación de la relación abusiva y su motivación para terminarla. Se ha encontrado que baja autoestima y autoconceptos negativos prevalecen en las mujeres abusadas físicamente y psicológicamente. Además el abuso psicológico se asocia con menor intimidad y estabilidad en citas de las mujeres.

Según la autora del libro The Emotionally Abusive Relationship, Beverly Engel, los trastornos de personalidad que se relacionan mayormente con violencia emocional son:

1.     Trastorno Límite de la Personalidad: Es un patrón de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y de una notable impulsividad.
2.     Trastorno  Narcisista de la Personalidad: Es un patrón de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía.

Los trastornos de personalidad son patrones de conducta estables en el tiempo que se desvían de lo esperado culturalmente, difícilmente cambian y generan estrés en la relación con las personas que los tratan. Los que padecen estos trastornos difícilmente tienen éxito en sus relaciones interpersonales, presentan dificultad en la percepción de sí mismos y para controlar sus impulsos. 

En otro artículo hablaré de las consecuencias de haber sido hijo/a o pareja de personas con Trastorno Narcisista de Personalidad o que presentan rasgos narcisistas.

Bibliografía:
  • Factores de riesgo y de protección del abuso psicológico en mujeres por parte de sus parejas, Bertha Garcia Vasconcelos
  • The emotionally abusive relationship, Beverly Engel.
  • DSM-IV-TR Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales

domingo, 26 de junio de 2011

COMPETENCIA DEL MES

Toma de Decisiones.- Elegir la opción más apropiada de entre varias alternativas de acción que conduzca al rumbo deseado.

 
Comportamientos observables:
  •  Contempla más de una alternativa de acción antes de tomar una decisión.
  •  Al resolver un problema, selecciona la alternativa más efectiva.
  •  Establece claramente el camino a seguir al solucionar situaciones problemáticas.
  •  Visualiza claramente el rumbo que pretende seguir.
  •  Elige acertadamente la solución a un problema de entre varias alternativas, utilizando su juicio
  •  Evalúa los riesgos asociados a cada opción.